En 2011 la Federación Internacional de Diabetes publicó una carta que detalla los derechos y responsabilidades de las personas que viven con Diabetes, en ella reconoce que las personas que viven con diabetes pueden jugar un papel esencial a la hora de hacer frente cuando tienen los derechos y oportunidades de actuar por igual como copartícipes de los profesionales de la salud y tomadores de decisiones.

Resalta que tienen los mismos derechos humanos y sociales que las personas que no viven con ella. Apoya el derecho fundamental de las personas con diabetes a vivir una vida plena con oportunidades justas para aprender y trabajar, y reconoce que también las personas con diabetes tienen responsabilidades, este es un punto importante a considerar respecto a cómo se ha manejado habitualmente la comunicación respecto a la relación con el paciente en los últimos tiempos.

En su parte inicial, la visión de la Carta plantea como objetivos:

  • Optimizar la salud y la calidad de vida de las personas con diabetes.
  • Permitir a las personas con diabetes tener una vida lo más normal posible.
  • Reducir o eliminar las barreras para las personas con diabetes para que puedan alcanzar su máximo potencial como miembros de la sociedad.

La carta plantea, entre otras cosas, que las personas que viven con diabetes tienen el derecho a un diagnóstico temprano y acceso a un tratamiento y atención asequible y equitativo independientemente de su raza, etnia, sexo o edad, incluido el acceso a una atención y apoyo psicosocial, recibir consejo fiable y con regularidad, educación y tratamiento de acuerdo con prácticas basadas en evidencia que se centren en sus necesidades independientemente del entorno en el que reciben la atención, ser tratados con dignidad y respeto – incluido el respeto a creencias individuales, religiosas y culturales y el punto de vista paternal – por los proveedores sanitarios, y tener la libertad de realizar reclamaciones sobre cualquier aspecto de los servicios de salud sin detrimento de su atención y tratamiento, entre otros. Plantea la cobertura del derecho a la Información y la Educación, y a la Justicia Social.

Pero como ya hemos mencionado, también plantea las responsabilidades de las que se espera sean partícipes, tal como:

  • Compartir información con su equipo de salud sobre su estado de salud, todos los tipos de medicamentos que utiliza, alergias, entorno social, estilo de vida y otra información que pueda ser relevante para que el profesional de la salud determine el tratamiento y las recomendaciones adecuadas.
  • Controlar su plan de cuidados y tratamiento sólo cuando han sido acordados.
  • Adoptar, implementar y controlar comportamientos saludables en su estilo de vida como parte del autocontrol de su diabetes.
  • Compartir con su proveedor sanitario cualquier problema que experimenten con el plan de tratamiento recomendado, incluido cualquier barrera para implementarlo con éxito.
  • Informar a la familia, el colegio, compañeros de trabajo y amigos sobre su diabetes para que los puedan apoyar, cuando o si fuera necesario.
  • Mostrar consideración y respeto para con los derechos de otras personas con diabetes y su equipo de salud.