La diabetes es una afección crónica cuyo pronóstico a largo plazo depende en gran medida del comportamiento de autocuidado. La educación para el autocontrol de la diabetes (DSME por sus siglas en inglés) se ha convertido en una parte esencial del cuidado de la diabetes. El concepto de DSME ha cambiado en las últimas décadas, desde un enfoque bastante didáctico, centrado en el conocimiento y las habilidades, hasta un enfoque más centrado en la autogestión y el empoderamiento.

En 1923 Elliot Joslin declaró que "la insulina es un remedio principalmente para los sabios y no para los necios, ya sean pacientes o médicos" lo que indica que la introducción de insulina en el cuidado de la diabetes estuvo acompañada por el reconocimiento de que su uso requiere un tratamiento específico conocimientos y habilidades. Sobre la base de que "enseñar es más barato que asistir", Joslin desarrolló materiales didácticos que contenían planes de dieta individualizados y esquemas de dosificación de insulina, así como instrucciones para el cuidado del pie diabético y el tratamiento de la acidosis temprana y la hipoglucemia.

La siguiente evolución de la educación en diabetes llegó con la disponibilidad del automonitoreo de la glucosa en sangre a fines de la década de 1970, lo que permitió una mayor flexibilidad en el estilo de vida. Philipp Assal y Michael Berger propusieron que los programas de educación estructurada eran necesarios para equipar a las personas con diabetes tipo 1. Michael Berger y su grupo desarrollaron un primer programa estructurado de educación sobre diabetes para grupos, que se centró en la transferencia de conocimientos y habilidades sobre estrategias para el autocontrol de la glucosa, el conteo de carbohidratos, la adaptación de dosis de insulina prandial y la prevención de complicaciones agudas como como hipoglucemia y cetoacidosis diabética. Este programa educativo fue altamente estructurado y entregado por una enfermera o educador en diabetes a grupos de personas con diabetes tipo 1. Como consecuencia, los educadores en diabetes se establecieron como una nueva profesión en muchos países de Europa. Este programa fue adoptado en formas modificadas en muchos países, por ejemplo, Bulgaria, Austria, y más tarde el Reino Unido y Australia. Una parte esencial de este movimiento hacia la educación estructurada en diabetes fue la evaluación de su eficacia mediante estudios controlados para establecer DSME como un tratamiento basado en la evidencia.

En los últimos 25 años ha habido varios desarrollos que han tenido implicaciones significativas para DSME. Estos incluyen cambios en el concepto de educación en diabetes y una mayor conciencia de la importancia de la salud mental, tanto como resultado del DSME como determinante del autocontrol exitoso de la diabetes. También hubo evidencia creciente sobre la eficacia de DSME en la diabetes tipo 1 y tipo 2. Los últimos 25 años también han visto un rápido desarrollo de la tecnología de diabetes y digitalización que pueden beneficiarse de DSME.

Auto cuidado y empoderamiento

En 1995, un grupo de trabajo se reunió para revisar los Estándares Nacionales para el Tratamiento de la Diabetes de la Asociación Estadounidense de Diabetes y recomendó cambiar el nombre de la educación para la diabetes, creando el término técnico "educación para el autocontrol de la diabetes". En consecuencia, los objetivos generales de DSME cambiaron a un énfasis en la toma de decisiones informadas, el comportamiento de autocuidado, la resolución de problemas y la colaboración y participación activa con el equipo de atención médica para mejorar no solo los resultados clínicos sino también el estado de salud, haciendo frente a la enfermedad, condición y calidad de vida. Este enfoque está diseñado para proporcionar a las personas las herramientas para controlar la diabetes de manera autónoma, aumentando su sensación de control sobre la condición crónica y su tratamiento y, lo más importante, introduce una toma de decisiones compartida entre el equipo de atención médica y los afectados.

En conceptos orientados al comportamiento de modificación del estilo de vida, consejos simples y las recomendaciones para cambios en el estilo de vida fueron reemplazadas por un análisis de la funcionalidad de ciertos comportamientos. Por ejemplo, si el comportamiento alimentario ocurre con frecuencia en respuesta a situaciones estresantes o aburridas, las estrategias de resolución de problemas para estas situaciones específicas podrían ser más eficaces que el consejo de comer menos. Una revisión y metaanálisis de Norris et al. concluyó que el cambio hacia el empoderamiento con un enfoque centrado en el autocontrol, fue más efectivo en las personas con diabetes tipo 2 con respecto a las mediciones glucémicas y metabólicas, que el enfoque orientado principalmente al conocimiento y didáctico.

Aquí puedes descargar el artículo completo en inglés: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/dme.14256

Hermanns N, Ehrmann D, Finke-Groene K, Kulzer B. Diabetic Medicine 2020;37:436-447. Trends in diabetes self‐management education: where are we coming from and where are we going? A narrative review, 04 February 2020.