• Mantener Cifras optimas de glucosa, colesterol y triglicéridos.
  • Prevenir la hiperglucemia o hipoglucemia.
  • Adoptar un horario regular de comidas, sobre todo en pacientes con diabetes tipo 1.
  • Tomar en cuenta hábitos, costumbres, preferencias y obligaciones del paciente cuando se elabora un de alimentación y ejercicio.
  • Reducir el consumo de energía en personas con obesidad.
  • Lograr y mantener el bienestar general.
  • En los adultos, conservar un peso adecuado; es decir, promover el aumento de peso en pacientes desnutridos y su disminución en los obesos.
  • En las mujeres embarazadas, alentar una ganancia de peso que asegure el nacimiento de un producto con peso adecuado.
  • En los adultos mayores prevenir la desnutrición.

Fuente. Casanueva, Kaufer.H, Pérez, Arroyo (2008) Nutriología Medica. Editorial medica panamericana 2, 473-497